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miércoles, 13 de abril de 2011

La reivindicación de una persona con Síndrome de Down solicitando a las familias el derecho a la intimidad.

“A las personas con Síndrome de Down no les dejan tener relaciones sexuales, porque nosotros tenemos síndrome de Down y discapacidad y los padres creen que no tenemos sexualidad y no podemos hacer el amor y no somos responsables..

No creen en nosotros. El mayor problema está en los padres, y en las suegras, se preocupan y hay mucho más miedo con sus hijas, las suegras siempre están en medio y  no deja al chico nunca estar junto a la chica y no tenemos vida privada, nadie, no tenemos momentos íntimos”

No dejan tener vida privada siempre hay alguien en medio, profesionales o suegras, siempre. Los chicos con Síndrome de Down y discapacidad no tienen vida sexual porque si se juntan un chico y una chica y tienen un hijo, tienen muchos problemas, porque su hijo puede ser Down y los padres no quieren” (Diego).


Información obtenida: II CONGRESO IBEROAMERICANO  SINDROME DE DOWN. Relato de una persona con Sindrome de Down en una de las conferencias realizadas en dicho congreso

miércoles, 30 de marzo de 2011

MITOS EN RELACIÓN CON LA SEXUALIDAD DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD

  Existen varios mitos y estereotipos en torno a las personas con discapacidad, los cuales pueden inhibir drásticamente la expresión de su sexualidad:
a)    Que las personas con discapacidad son asexuales
b)   Que son como niños, dependen de los demás y necesitan protección.
c)    Que su discapacidad genera discapacidad en su entorno
d)   Que deben hacer su vida y unirse en pareja con personas como ellos.
e)    Que los padres de discapacitados no desean darles educación de la sexualidad.
f)    Que la relación sexual que culmina con el orgasmo es esencial para el goce sexual.
g)    Que si alguien con discapacidad presenta una disfunción sexual, casi siempre se debe a su condición discapacitante.
h)   Que si una persona sin discapacidad mantiene  relaciones sexuales con una persona con discapacidad (hombre o mujer), es porque no puede atraer a individuos “normales”. (Masters, Johnson y Kolodny, 1987, pag 588)


   Estas creencias demuestran lo incómoda que se siente nuestra sociedad ante la idea de considerar a las personas con discapacidad como seres con intereses sexuales. La felicidad no está a nivel de la capacidad física, sino de la capacidad interior, de vivir y sobreponerse a las limitaciones, las cuales están presentes en todos los seres humanos y pueden darse desde el nacimiento, ya sea por la falta de afecto, de la disposición para acariciar o para aceptar ser acariciados.

   La única diferencia en las personas con discapacidad es que las limitaciones son más evidentes y pueden ser tan severas que matan a la persona en vida; por eso es que debemos buscar soluciones a nuestras limitaciones y no tratar de ocultarlas a los ojos de los demás.
Sin expresarlo abiertamente, muchos parecen pensar que las personas  con discapacidad deberían de preocuparse por cuestiones más importantes en su vida y desentenderse de sus necesidades sexuales, sin saber que el deseo sexual se encuentra igualmente intensificado o disminuido que en ellas, por lo que debemos ofrecerles alternativas. 





 Información obtenida de: Orientación sexual para personas con discapacidad. Aspectos generales y específicos. Autores: Irene Torices Rodarte y Guadalupe Ávila García. Editorial trilas.